Basura.
Y abrí la agenda y ahí estaba.
Ese número que hacía meses no discaba y vos y yo sabemos bien por qué.
Y marqué, y tu número no corría más.
Ya no eras un abonado en servicio.
Angustia.
¿Por qué angustia ahora, después de tanto tiempo?
Sabía que tu número anterior no figuraba en la guía, pero a pesar de eso te busqué.
Tu apellido, otro nombre, misma dirección.
Me arriesgué.
No estabas.
Después de las 9.
Después de las nueve llamo, te digo feliz cumpleaños y que te llamo el día siguiente.
Y te llamo de nuevo.
¿Y qué te cuento?
Lo feliz que soy.
La de proyectos que alguna vez fueron nuestras ideas locas y que hoy se concretan con otro.
Que estoy feliz y expectante.
Que estoy con otro.
Mi otro.
Ese otro.
Y me di cuenta cuando corté que llamé para recordarte que estoy feliz sin vos, cuando la verdad es que a veces te extraño.
Y me di cuenta de que no hablé con vos de las cosas que quería, preguntarte si fuiste a ver a esa banda, preguntar por tus estudios, por tu familia.
Y me di cuenta de que llamé para joderte más que para saludarte.
Llamé para mostrarte que mi vida continúa sin vos.
Llamé para ser mejor que la otra, tu otra.
¿Y sabés qué?
Ella y yo ese día fuimos iguales.
Y eso me da vergüenza.
Ese número que hacía meses no discaba y vos y yo sabemos bien por qué.
Y marqué, y tu número no corría más.
Ya no eras un abonado en servicio.
Angustia.
¿Por qué angustia ahora, después de tanto tiempo?
Sabía que tu número anterior no figuraba en la guía, pero a pesar de eso te busqué.
Tu apellido, otro nombre, misma dirección.
Me arriesgué.
No estabas.
Después de las 9.
Después de las nueve llamo, te digo feliz cumpleaños y que te llamo el día siguiente.
Y te llamo de nuevo.
¿Y qué te cuento?
Lo feliz que soy.
La de proyectos que alguna vez fueron nuestras ideas locas y que hoy se concretan con otro.
Que estoy feliz y expectante.
Que estoy con otro.
Mi otro.
Ese otro.
Y me di cuenta cuando corté que llamé para recordarte que estoy feliz sin vos, cuando la verdad es que a veces te extraño.
Y me di cuenta de que no hablé con vos de las cosas que quería, preguntarte si fuiste a ver a esa banda, preguntar por tus estudios, por tu familia.
Y me di cuenta de que llamé para joderte más que para saludarte.
Llamé para mostrarte que mi vida continúa sin vos.
Llamé para ser mejor que la otra, tu otra.
¿Y sabés qué?
Ella y yo ese día fuimos iguales.
Y eso me da vergüenza.