¿Qué hacer contigo?
Doblarte cinco veces y guardarte en el bolsillo de mi saco de pasear, para que me sorprendas una de esas tardes de frío saliendo de casa mientras estoy buscando dónde metí las monedas para viajar.
O hacerte un bollito y llevarte metido en el bolso, para poder sacarte y desenrollarte en cualquier momento para tomar un capuchino con lemon pie.
También podría tenerte acomodado en uno de los cajones de mi mesa de luz, para poder decirte buenas noches como me gusta o para hacerte un lugar en mi cama y que me des besos en el cuello como esa primera vez.
Y si no otra opción es hacer de vos un ovillo y tejerme un suéter, para llevarte conmigo al trabajo sin que el jefe sospeche que al dejarme sola no lo hace tanto.
Si tan solo fuera así de fácil tenerte un ratito conmigo...
O hacerte un bollito y llevarte metido en el bolso, para poder sacarte y desenrollarte en cualquier momento para tomar un capuchino con lemon pie.
También podría tenerte acomodado en uno de los cajones de mi mesa de luz, para poder decirte buenas noches como me gusta o para hacerte un lugar en mi cama y que me des besos en el cuello como esa primera vez.
Y si no otra opción es hacer de vos un ovillo y tejerme un suéter, para llevarte conmigo al trabajo sin que el jefe sospeche que al dejarme sola no lo hace tanto.
Si tan solo fuera así de fácil tenerte un ratito conmigo...