viernes, octubre 14, 2005

Respuesta.

Porque soñás.
Porque te bancás mis días grises.
Porque no mataste a Laly.
Porque me gustan tus pies.
Por tus charlas telefónicas con María.
Porque me acompañás en mis locuras.
Porque te necesito.
Por tu voz.
Por tu sed por crecer.
Por tu creatividad.
Por tu sensualidad.
Porque, siempre supimos, sos un tierno.
Porque me pongo como me pongo por tonterías.
Porque te ponés como te ponés por tonterías equivalentes.
Por hacer que me despierte "así".
Porque sos más fuerte que yo.
Porque tus ganas son contagiosas.
Por las palabras justas en el momento exacto.


Y hay más, pero ahora tengo que irme.
Y además, vos sabés que en verdad es porque no contás los palmitos cuando estás conmigo.