My love was.
Pensaba en las cosas que no fueron.
Pensaba en sus cartas.
Pensaba en su pluma lejana y febril.
En esos besos de promesas que se cumplieron en una noche de amor del más puro y besos en la frente.
Porque siempre se pide un último beso.
Como un último adiós,
la marca definitiva,
el punto final.
Y recuerdo las amenazas telefónicas.
Esos correteos a distancia que agitaban los corazones y hacían que el pulso se fuera lejos, y la presión...
La presión, la pasión, la vida que pasaba frente a nuestros ojos púberes.
"¿Qué hacés esta noche?"
"Salgo con las chicas..."
"¿A dónde van? Te paso a buscar."
Promesas sin piedad.
Y la cara pegada al vidrio del local esperando que viajaras 1000 kilómetros (o 400... o 50.000... para nosotros la distancia era eso: Terrible distancia) y me rescataras de mi realidad.
Y nos rescataras.
Pero te quedaste allá.
Y nunca estudiaste cine.
Y te perdí en esa nube de adultez que te tapó de golpe.
Y te perdí del todo en sus brazos de color aquel abril.
El mes pasado cumpliste años y me prometí llamarte.
Y lo olvidé.
Y ya no sé qué pensar.
Creo que, finalmente, ya todo pasó.
Pensaba en sus cartas.
Pensaba en su pluma lejana y febril.
En esos besos de promesas que se cumplieron en una noche de amor del más puro y besos en la frente.
Porque siempre se pide un último beso.
Como un último adiós,
la marca definitiva,
el punto final.
Y recuerdo las amenazas telefónicas.
Esos correteos a distancia que agitaban los corazones y hacían que el pulso se fuera lejos, y la presión...
La presión, la pasión, la vida que pasaba frente a nuestros ojos púberes.
"¿Qué hacés esta noche?"
"Salgo con las chicas..."
"¿A dónde van? Te paso a buscar."
Promesas sin piedad.
Y la cara pegada al vidrio del local esperando que viajaras 1000 kilómetros (o 400... o 50.000... para nosotros la distancia era eso: Terrible distancia) y me rescataras de mi realidad.
Y nos rescataras.
Pero te quedaste allá.
Y nunca estudiaste cine.
Y te perdí en esa nube de adultez que te tapó de golpe.
Y te perdí del todo en sus brazos de color aquel abril.
El mes pasado cumpliste años y me prometí llamarte.
Y lo olvidé.
Y ya no sé qué pensar.
Creo que, finalmente, ya todo pasó.