miércoles, septiembre 20, 2006

Simbiotic Self.

Siento que te pierdo en una nube de incertidumbre y miedo. Que ya no es lo mismo. Que la flama interna se apagó lentamente y que ahora sólo quedan cenizas que el viento arrulla sobre un piso de mármol frío.
El tiempo pasa inexorablemente y del mismo modo las cáscaras de ese sentimiento compartido caen, una a una, sobre un lecho de rocas y agua fresca.
Agua que corre.
Agua que escapa.
Y siento tus caricias en mi piel que ya no es mía ni tuya. Y puedo ver cómo la luz que duerme en tus ojos comienza una peregrinación hacia una oscuridad incierta, siempre alejándose de mí. Divina oquedad, perfecto vacío entre dos pieles que alguna vez comulgaron y hoy son ásperas, rudas con el otro continente, con ese cuerpo tal vez anhelado.
Ya no estamos seguros.
Ya no somos...
Apenas soy.